Hay días que no sabes que poner de comer y además tampoco tienes muchas ganas de meterte en la cocina. Así que rebuscas y utilizas lo primero que pillas. Este plato es la consecuencia de un día de esos. Os confieso que las albóndigas ya las tenía preparadas y congeladas de un día que me encontré con ganas e hice más de la cuenta para congelarlas.
Ingredientes:
- 500 gr de carne picada
- la miga de media barra de pan
- 1 huevo
- 2 patatas medianas
- leche
- pan rallado
- 1 cebolla mediana
- 1 diente de ajo
- 1/2 vaso de vino blanco
- Sal
- pastilla de caldo de carne
- pimienta molida
- azafrán
- laurel
Preparación:
Ponemos la miga de pan en remojo con la leche hasta que empape.
En un bol ponemos la carne, el huevo, el ajo picado muy fino, perejil, sal y pimienta.
Escurrimos la miga de pan y la añadimos, mezclamos todo y formamos las albóndigas. Pasamos por pan rallado y freímos.
Escurrimos la miga de pan y la añadimos, mezclamos todo y formamos las albóndigas. Pasamos por pan rallado y freímos.
En el aceite donde hemos frito las albóndigas ponemos a pochar la cebolla cortada pequeñita.
Cuando toma color le echamos el vino, el azafrán, el laurel, la pastilla de caldo y medio vaso de agua. Añadimos las albondigas al caldo y dejamos hervir a fuego lento durante unos 15 minutos.
Mientras cuecen las albóndigas, pelamos las patatas, las cortamos a tacos pequeños y las freímos. Una vez fritas y escurridas las echamos con las albóndigas y las tenemos 8 ó 10 minutos más.
Cuando toma color le echamos el vino, el azafrán, el laurel, la pastilla de caldo y medio vaso de agua. Añadimos las albondigas al caldo y dejamos hervir a fuego lento durante unos 15 minutos.
Mientras cuecen las albóndigas, pelamos las patatas, las cortamos a tacos pequeños y las freímos. Una vez fritas y escurridas las echamos con las albóndigas y las tenemos 8 ó 10 minutos más.


